Valoración del Usuario: 0 / 5

estrella inactivaestrella inactivaestrella inactivaestrella inactivaestrella inactiva
 
Share

Luanda-  La visita superó expectativas y aún hoy resuenan ecos de sus humildes voces. En 48 horas, los cinco antiterroristas cubanos reverdecieron en Angola la inquebrantable amistad entre dos pueblos, cincelada con sangre y sacrificio.

"La esperada visita refrendó como nunca la solidaridad. Fueron más de 16 años de aguardo y finalmente pudimos abrazar a nuestros héroes", dijo a Prensa Latina el presidente de la Asociación de Amistad Angola-Cuba (ASAC), Fernando Jaime.
Poco resultó el tiempo para que Gerardo Hernández, Ramón Labañino, Antonio Guerrero, René y Fernando González pudieran reciprocar agradecimientos a quienes apoyaron su liberación.
En sus primeros pasos en tierra angoleña el pasado día 6, los Cinco, como se conocen internacionalmente, visitaron el Memorial Agostinho Neto, donde Gerardo señaló que resultó un día especial al recorrer un "lugar tan solemne que recuerda la memoria de ese gran hombre".
Luego tuvieron un encuentro con el vicepresidente del gobernante partido Movimiento Popular de la Liberación de Angola (MPLA), Roberto de Almeida, quien comentó que el gobierno y su organización se sienten parte del orgullo que manifiesta el pueblo cubano por su liberación.
Minutos más tarde los antiterroristas visitaron el capitalino cementerio Alto Las Cruces para colocar una corona de flores en el lugar donde reposaron los restos del combatiente internacionalista Rául Díaz Arguelles, caído en Angola el 11 de diciembre de 1975.
"Vinimos a honrar la vida y la memoria de Díaz Argüelles, un muchacho de la Revolución", refirió René, quien llamó a pensar en la proeza de los primeros compatriotas que vinieron a reforzar a los combatientes angoleños, mientras Neto declaraba la independencia nacional.
Honramos, recalcó, no solamente a Díaz Argüelles, sino la memoria de todos los que como él cayeron en este continente, "la memoria de más de dos mil hombres cuyos nombres aparecen en Sudáfrica en ese monumental conjunto y vinieron aquí a entregar su sangre para que la historia de África y del mundo cambiara para siempre".
En la segunda jornada (día 7), tres de los cinco antiterroristas que formaron parte del contingente militar internacionalista en Angola desenterraron memorias y misiones en sus visitas a la provincia de Cabinda y a la ciudad de Lubango (Huila).
"Este viaje a Angola, en especial a Cabinda, tiene un significado especial porque estuve en esa región hace 38 años", indicó René, quien no se cansó de expresar que tenía "una deuda conmigo mismo y se está haciendo ahora realidad".
Aseguró que la experiencia internacionalista los ayudó en la cárcel (en Estados Unidos) a sobrepasar la condena.
Agradeció al gobierno de Cabinda, a las mujeres, a los militares "por hacernos sentir felices y hacernos recordar aquellos tiempos cuando éramos aprendices de revolucionarios".
Junto a la gobernadora de la provincia, Aldina M. Dalomba Catembo, y el general Alexander Moreira, el también antiterrorista Antonio Guerrero acompañó a Hernández y a Gerardo González en su recorrido por lugares de evocaciones y misiones.
Según Antonio, "llevo muchos años conociéndolos a los dos y pocas veces los he visto tan emocionados. Las recordaciones arrancaron lágrimas a mis hermanos".
Gerardo procuró recordar cada detalle de su estancia (1989-90), los nichos para los tanques, el albergue, la recogida de agua. No le bastó llamar a la isla para hablar con compañeros de misión y se llevó un puñado de tierra que compartió con René.
El mismo día, Fernando González y Ramón Labañino viajaron a Lubango para que este último visitara el lugar donde cumplió misión internacionalista.
Al final de la segunda jornada, los héroes se reunieron con una representación de los más de cuatro mil colaboradores de la isla, en la sede de la Liga Africana de Amistad y Solidaridad con los Pueblos.
En el tercer y último día de estancia, los Cinco fueron recibidos por el presidente en ejercicio, Manuel Vicente, quien se interesó por su fructífera estancia.
Más tarde entraron a la sede de la Organización de la Mujer Angoleña (OMA), donde revelaron que la mujer fue la principal y primera fuerza en la campaña por su liberación.
"La fuerza de la solidaridad que nos sacó de la prisión la llevaron las mujeres", aseguró Antonio.
Diría, precisó, que la primera fuerza en esta batalla la dio una muchacha muy joven, Irmita, la hija de René, con solo 14 años de edad.
Explicó que cuando se montó el espectáculo en la corte estadounidense tras el arresto, René empieza a buscar en un mar de personas y cámaras a su esposa (Olga Salanueva) y a su hija, y de momento escucha un grito de una voz infantil: "Papi".
Cuando reacciona ve a su pequeña levantando su dedo pulgar, como si dijera "fuerza y adelante papá".
En la OMA el luchador revolucionario afirmó: "ahora estamos aquí y agradecemos de cerca, porque sabíamos del apoyo de la mujer angoleña desde lejos. Por eso la importancia de esta visita, de vernos las caras, de hablar, de sentirnos".
Pidió a las anfitrionas que estén felices, "porque este es un momento de felicidad para todos. Está batalla la ganamos, ya Gerardo (Hernández) está con Adriana (su esposa) y tiene a su Gema (hija), y ya estamos de regreso al hogar".
Este país fue el último destino de una gira africana (del 21 de junio al 8 de julio) que llevó a los luchadores a Sudáfrica y luego a Namibia.
A los Cinco también Angola los quiere como héroes, acentuó el activista solidario Fernando Jaime.

Con información de Prensa Latina

Share